El peor momento para perder información es el relevo. Lo que no se entrega en el handover se paga en la primera hora del turno siguiente: demoras, riesgos y OT reabiertas.
El problema que resolvemos es el handover informal. Cuadernos y “te lo cuento al pasar” no escalan ni se auditan; el estado real de la planta queda en la cabeza de quien se va.
Cómo lo hacemos: workflows tipifican el relevo; Order Manager muestra OT abiertas y bloqueos; personas confirma el checklist de entrega con evidencia donde aplica.
El beneficio: el turno entrante arranca con contexto, no con misterios. Baja el retrabajo y sube la continuidad de la mantención y la operación.