Un contrato vencido no es solo un tema legal: puede frenar un proveedor, una faena o un servicio crítico. Si la vigencia vive en una planilla aparte, la operación se entera tarde.
El problema que resolvemos es la gestión reactiva de vigencias. Sin alertas y dueños claros, la renovación se improvisa cuando el riesgo ya está encima.
Cómo lo hacemos: cada contrato se modela con etapas y fechas; workflows disparan recordatorios y tareas de renovación; Order Manager asigna al responsable; el panel muestra lo que vence y lo que ya está en curso.
El beneficio: anticipación en lugar de apuro, menos exposición operativa y una administración alineada con el terreno que el contrato sostiene.