La merma mal tipificada es un agujero contable y operativo a la vez. Si todo se carga como “ajuste”, la cadena no distingue un problema de frío de un problema de hurto o de vencimiento en góndola.
El problema que resolvemos es la merma opaca: se registra tarde, sin causa útil y sin vínculo a la tienda o al pasillo donde ocurrió. Sin evidencia, la acción correctiva es genérica e ineficaz.
Cómo lo hacemos: al detectar o retirar producto, la persona en sala cierra una orden de merma con causa tipificada y foto; inventarios aplica el descuento; Order Manager e inteligencia de supervisión agrupan patrones por tienda y categoría.
El beneficio: se interviene donde el patrón duele (una cadena de frío, un pasillo, un turno), no sobre un porcentaje promedio. El costo de merma baja porque deja de ser un misterio de cierre.