En logística pesada, la hora de descarga define productividad del activo y del patio. Si la coordinación vive en llamados, el sistema llega tarde a cada desvío.
El problema que resolvemos es la desalineación entre ETA real y turno asignado. Sin un tablero compartido, todos reprograman desde su propia versión de la verdad.
Cómo lo hacemos: flotas entrega visibilidad del activo; órdenes conserva la promesa operativa; personas confirma arribo, espera y cierre. El turno se ajusta con contexto y trazabilidad.
El beneficio: menos horas muertas, mejor rotación de equipos y una operación de patio menos reactiva.