El cross-dock vive o muere en la sincronización del patio. Si el arribo, el cruce y la salida no comparten estado, cada turno inventa su propio orden de prioridades.
El problema que resolvemos es la opacidad del flujo de muelle. Sin órdenes digitales, la evidencia del ciclo se pierde y la cola se vuelve “normal”.
Cómo lo hacemos: Order Manager define etapas del cross-dock; flotas registra el activo en muelle; personas confirman cruce y salida con evidencia.
El beneficio: menos espera en patio, turnos medibles y un flujo de cruce que se puede mejorar con datos, no con anécdotas.