La custodia se pierde donde el handover no queda registrado. Cuando la transferencia de control vive en mensajes o cuadernos, cualquier diferencia se convierte en una discusión sin hechos.
El problema que resolvemos es la opacidad de los traspasos. Sin trazabilidad por etapa, nadie puede reconstruir quién recibió qué, cuándo y en qué condición.
Cómo lo hacemos: la orden incorpora los puntos de transferencia; personas valida recepción o entrega; flotas y contexto operativo dejan hora, lugar y evidencia. La cadena queda completa, no fragmentada.
El beneficio: menos zonas grises, menos reclamos irresolubles y una custodia demostrable de punta a punta.