Un camión sin inventario digital es una bodega ciega sobre ruedas. Si solo se sabe qué salió del CD y no qué se consumió por parada, el faltante en la última entrega es inevitable.
El problema que resolvemos es el desconocimiento del stock en movimiento. Sin kits ligados a órdenes, la conciliación es un cierre nocturno doloroso.
Cómo lo hacemos: inventarios modelan el kit por vehículo; cada orden consume al cerrarse; flotas asocia el activo a la ruta. Supervisión ve saldos en vivo.
El beneficio: menos “no me alcanzó” en ruta, conciliación automática y un próximo despacho armado con datos reales, no con estimaciones.