Mover un campamento cuesta. Moverlo mal cuesta dos veces. Sin mapa de demanda y equipos, el despliegue se decide por costumbre o por el último reclamo.
El problema que resolvemos es la asignación ciega de cuadrillas en el territorio. Falta una imagen compartida de carga y cobertura.
Cómo lo hacemos: inteligencia territorial muestra presión y huecos; personas refleja disponibilidad; la supervisión dimensiona el campamento con esa base.
El beneficio: mejor cobertura con menos sobreasignación y menos viajes de traslado improductivos.