Un centro remoto no tiene “la bodega a la vuelta”. Si el insumo crítico no viaja con la orden, la intervención falla aunque el equipo llegue a tiempo.
El problema que resolvemos es el quiebre tardío de insumos acuícolas. Sin inventarios ligados a la ruta, el faltante se descubre en el pontón.
Cómo lo hacemos: kits por ruta en inventarios; órdenes que consumen al cierre; alertas de mínimos antes del despacho.
El beneficio: menos cancelaciones por faltante y kits que llegan completos a centros alejados.