En piscicultura, el protocolo sanitario no es opcional ni “documentable después”. Si la evidencia no nace en el momento de la intervención, la auditoría se complica.
El problema que resolvemos es el seguimiento manual y en papel de órdenes sanitarias. Sin georreferencia y etapas, el cumplimiento es declarativo.
Cómo lo hacemos: workflows fijan el protocolo; Order Manager despacha; personas ejecuta y deja evidencia con GPS.
El beneficio: cumplimiento verificable por centro, SLA visible durante la intervención y menos exposición ante revisiones.